Llega la noche
y mi piel se diluye
al ver tu encanto indomable,
oriundo de mi mirar,
tu risa abre mi día
abortando una indirecta
en mi espiar,
soy el recato que chapotea
en tu mar, meneando el talle
que juega con tu anhelar,
aceptas y entras en mi ritual
muerdes los besos
de mi lucidez,
caliento tu sombra,
se revuelcan mis caricias
en tu cuerpo, se avivan
los quejidos de tu noche
humeada de ensueños,
purifico tu hombría
con mis dedos,
y en la cima de tu declive,
se inquieta...,
¡ Mi Fogosidad !
SIBY